|
La orientación vocacional es un proceso de ayuda a los jóvenes, que plantea los retos inherentes a su inserción en la profesión y que conlleva la adquisición de los conocimientos, destrezas y habilidades necesarias para su socialización laboral.
La complejidad del mundo laboral, asociada a los contextos socioeconómicos y culturales, constituye un factor de incertidumbre en la elección de los itinerarios formativos. Por ello, las administraciones educativas han reconocido la necesidad de la orientación profesional y vocacional y han dado un nuevo impulso al asesoramiento vocacional en las diferentes etapas educativas, fundamentalmente en la Educación Secundaria, creando los Departamentos de Orientación en los centros educativos.
La orientación vocacional es una actividad que contribuye al desarrollo de actitudes, competencias y aptitudes de la persona para enfrentarse a la vida y al trabajo:
Las investigaciones sobre el desarrollo de la carrera han seguido varios modelos teóricos, respondiendo a las etapas de la vida de una persona. Estos estudios concluyen que:
· Cada cual tiene la necesidad personal de interpretar y construir la propia identidad profesional.
· El proceso de construcción supone una búsqueda del sentido de sí mismo en interacción con el entorno.
· La concreción de acciones individuales conducen a la mejora de las condiciones de vida e integración social.
· El proceso de enseñanza y aprendizaje es básico en el proyecto profesional.
· La ayuda de un profesional en orientación vocacional es fundamental en la exploración y organización de las experiencias personales.
La disposición y las acciones para hacer frente a las tareas vocacionales se le denomina conducta vocacional. El joven se apoya en o se dirige hacia un entorno social adulto. La conducta vocacional es un proceso evolutivo que aunque aparece en los primeros años escolares se hace visible con rotundidad en la adolescencia, como respuesta a una demanda inespecífica de carácter social, acompaña durante la juventud y en la madurez y declina hacia la jubilación (Rivas, 1995).
La explicación de la conducta vocacional en el modelo de Desarrollo de carrera (Crites, 1978) se basa en cuatro factores de grupo, cuyos contenidos contemplan:
1º. Consistencia de las acciones: tiempo, nivel educativo , familia
2º. Realismo: intereses, habilidades, personalidad y clase social.
3º. Competencias de elección: información, planificación, selección de metas, resolución de problemas y autoevaluación.
4º. Actitudes de elección: preferencias, compromiso, independencia e implicación.
Comentaremos, por último, la existencia de gran cantidad de materiales informativos de autoayuda que pueden ser de utilidad en determinados momentos.
Las necesidades detectadas en cada joven deben preocuparnos porque inciden en el desarrollo de su carrera. La orientación dará prioridad al desarrollo cognitivo y afectivo del joven buscando su actividad y capacidad de resolver los problemas planteados con iniciativa personal. Los componentes básicos de mejora serían:
- La identidad personal
- La búsqueda de información apropiada y actualizada sobre estudios y profesiones
- La aproximación al mundo del trabajo: recursos
- El diseño de la planificación de la carrera
- La práctica de la toma de decisiones en los componentes competenciales y actitudinales
El proceso de orientación vocacional requiere de ayuda individualizada en situaciones de incertidumbre, desestructuración personal o en casos de problemática social. La integración psicológica de actividades facilitará la autonomía del joven en su propio proceso de orientación y le permitirá una eficaz evolución.
En tales casos, los profesionales de Apunto, con amplia experiencia en el campo de la orientación vocacional, pueden darle esa ayuda.
|